Autónomo y viajas por trabajo: qué gastos de viaje puedes deducir
Transporte, alojamiento y comidas pueden ser gastos deducibles si viajas por tu actividad, pero con condiciones. Repasamos qué necesitas para que Hacienda los acepte.
Si eres autónomo y viajas por tu actividad, buena parte de lo que gastas en el viaje puede ser deducible. La clave está en poder demostrar que el gasto está vinculado a tu actividad y en tener el justificante adecuado.
La regla general
Para que un gasto sea deducible en tu IRPF tiene que estar:
- Relacionado con tu actividad: visitar a un cliente, ir a una feria, dar un servicio fuera de tu localidad.
- Justificado con factura a tu nombre y con tu NIF.
- Registrado en tu contabilidad o en tus libros de gastos.
Transporte y alojamiento
Los billetes de avión, tren o autobús, el taxi y el alojamiento de un viaje de trabajo son, en general, deducibles si cumplen la regla anterior. Conviene que puedas acreditar el motivo del viaje: una reunión, un encargo o un evento. Guarda correos, presupuestos o la factura emitida al cliente.
Comidas (manutención): las condiciones
Las comidas durante un viaje de trabajo también pueden deducirse, pero con requisitos concretos:
- Que se produzcan en el desarrollo de tu actividad.
- Que sean en establecimientos de restauración y hostelería.
- Que las pagues por medios electrónicos (tarjeta, transferencia, móvil), no en efectivo.
- Que no superen un importe máximo diario, que es distinto si pasas la noche fuera o no, y si es en España o en el extranjero.
¿Y el IVA?
El IVA de los gastos de viaje, hostelería y restauración sólo se puede deducir si el gasto es deducible también en el IRPF y tienes factura completa a tu nombre. Con un ticket simple, en general, no.
Cómo ponértelo fácil
- Pide factura a tu nombre en cada gasto, o al menos guarda el ticket para pedirla después.
- Paga con tarjeta, sobre todo las comidas.
- Anota el motivo y el cliente de cada viaje en el momento.
- Agrupa los gastos por cliente o proyecto: además de servirte para la declaración, te dice cuánto te cuesta cada cliente.
Este artículo es informativo. Las condiciones y los límites cambian, y cada caso tiene matices: consulta siempre con tu asesor o gestoría antes de deducir un gasto.